Historia

HISTORIA DEL COLEGIO PARRA – 35 AÑOS

 

principal

Una mañana del caluroso otoño del 75 nace la historia de una gran familia, el Colegio Parra. Aquel día todos llevábamos las carpetas llenas de ilusiones, sueños y sobre todo muchos nervios. Los niños correteaban por el patio buscando a sus profesores, para ellos también era todo nuevo. Los padres observaban expectantes ante todo lo que ocurría sin perder un solo detalle. También había curiosos que se asomaban ante el acontecimiento del barrio, pero a los pocos minutos sonó el timbre y ¡! COMENZAMOS!!

La idea de crear un nuevo centro educativo en Murcia estaba dentro de los sueños de un hombre D. Francisco Parra Caballero, que siempre tuvo una gran inquietud y tenacidad por conseguir proyectos, donde el esfuerzo y el tesón nunca han estado ausentes. Su vocación docente viene desde su infancia cuando los trabajos eran muchos y los medios muy escasos, el siempre encontraba la posibilidad de aprender y sobre todo el entusiasmo por enseñar. Este entusiasmo y fuerza han conducido siempre su trayectoria tanto en su juventud como en su madurez y sobre todo lo más importante es que su espíritu de trabajo se ha mantenido intacto sin perder la oportunidad de cumplir más sueños.

Comenzamos con la era de la EGB donde uno de los mayores atractivos fue su obligatoriedad y por tanto su gratuidad pero también albergaba el cumplimiento de unos requisitos ministeriales los cuales suponían diferentes dependencias y constantes remodelaciones por lo cual pronto el colegio empezó a crecer. Partimos del edificio de cuatro plantas inicial donde se albergaban aulas no solamente de EGB sino también Preescolar y de Formación Profesional de tres ramas, administrativo, sanitario y Hogar.Pero la demanda de plazas aumentaba y necesitábamos ampliar antes de lo previsto y un nuevo reto, primero los planos y después los ladrillos sobre el terreno, quedando un nuevo edificio de tres plantas con nuevas aulas y dependencias.

En 1986 entra de lleno la LODE, donde el colegio sabrá dar cumplida respuesta a una de las épocas más complejas y exigentes de la legislación. Se introduce una nueva formula de financiación teniendo como contrapartida un cúmulo de exigencias pedagógicas, organizativas y administrativas. También aparece en la gestión educativa el Consejo escolar, Su constitución, función y renovación periódica se ha cumplido puntualmente desde su creación. Todas estas novedades suponían un esfuerzo para todos, dirección con los documentos, el profesorado cambiando programas y los alumnos nuevos contenidos, pero el motor seguía siendo la calidad de enseñanza y la formación integral en todas las dimensiones de la persona. El nuevo proyecto educativo de colegio hace que aparezcan nuevas actividades artísticas, deportivas, extraescolares las cuales irán adquiriendo cada vez más relieve significando para nuestros alumnos una relación afectiva con el entorno colegial.

Por los años 90 aparece la LOGSE que orienta la actividad escolar en torno a Proyecto educativo con sus ejes transversales, la educación en valores y sus proyectos curriculares. La mayoría de los profesores hicimos cursos de preparación par esta nueva era de la enseñanza ya que solicitamos la implantación adelantada de la ley. Nos fue concedida lo cual supuso un gran reto par toda nuestra comunidad. La remodelación del colegio tuvo que ser total. Se construyó un pabellón de Deportes, se reestructuraron las aulas, los patios. El claustro de profesores se enriqueció con especialistas de todas las áreas curriculares, la música, la tecnología, la Educación plástica y Visual, los nuevos aires de la Educación Física, un segundo idioma… Los órganos unipersonales tomaron un especial interés para todos ya que nos permitían un apoyo indispensable para poder conseguir nuestro objetivo fundamental que nuestro colegio consiguiera entrar en este nuevo empuje de la educación con éxito. De esta manera contamos con los diferentes niveles educativos como eran y son Infantil, Enseñanza Primaria, Enseñanza Secundaria Obligatoria y Formación Profesional de grado medio y superior.

Pero todos estos esfuerzos y cambios no podemos olvidar que siempre han estado en función de nuestros niños y niñas que en definitiva son los protagonistas de esta historia. Ellos han ido marcando el ritmo de nuestro trabajo y nos han exigido con sus necesidades los cambios más importantes y los esfuerzos más comprometidos. Son nuestros alumnos sin ninguna duda quienes dentro de las aulas nos han mostrado sus necesidades y sus demandas. Ante ellos y ante los cambios que la sociedad murciana ha ido sufriendo, nosotros siempre hemos logrado o por lo menos hemos intentado estar a la altura dando respuestas, no sin un gran esfuerza por parte de todos.

En el inicio de la nueva era donde los cambios sociales y culturales están marcando la multiculturalidad, y siendo como es la sociedad murciana receptora de gentes de todo el mundo con diferentes etnias y culturas, nuestra comunidad educativa ha permanecido atenta y abierta acogiendo alumnos en todos los niveles educativos, proporcionándoles no solo una adaptación escolar sino una integración social en nuestra cultura como corresponde a cualquier individuo sin distinción de raza, religión…Para ello contamos con el apoyo de todo el claustro de profesores , la asociación de padres, los órganos unipersonales del centro y un equipo de profesores especialistas en “apoyo a minorías étnicas” que realizan una atención personalizada a estos niños, siempre fomentando la tolerancia y solidaridad por parte de todos los que pertenecen a su vida escolar.

Actualmente el Colegio Parra alberga 420 alumnos distribuidos en: Seis aulas de Educación Infantil, doce de Enseñanza primaria, ocho de Enseñanza Secundaria Obligatoria, dos aulas de Integración y dos de Educación Especial dos Técnicos superiores y una de Ciclo medio de Formación Profesional. Todos guiados por un claustro de 55 profesores los cuales no estaban en su totalidad presentes aquel otoño del 75, donde algunos apretaban las carpetas ante la incertidumbre del primer día de nuestra historia, pero en lo que sí estamos de acuerdo e que ha merecido, merece y merecerá la pena seguir con entusiasmo pues la labor de que nuestro barco se mantenga a flote y de que nuestro marineros lleguen a buen puerto es un reto que siempre ha marcado nuestra cada vez más compleja tarea.

Y el colegio sigue su camino siempre mirando al futuro con tenacidad y el espíritu de trabajo de quien inicio este gran proyecto, el cual sigue con el mismo entusiasmo del primer día. Aquel edificio de cuatro plantas, hoy se ha multiplicado, siendo la última aportación la piscina cubierta.

“El futuro está ahí y nosotros queremos afrontarlo con éxito 35 años más”

BLANCA OREÑA CASTILLO